15 junio 2014

Ojo con el Plan Sectorial de Turismo de Naturaleza

El Consejo de Ministros acaba de aprobar el Plan Sectorial de Turismo de Naturaleza y Biodiversidad con el fin de "integrar los objetivos de conservación en la política de turismo e impulsar la puesta en valor de la Red Natura 2000", la red de espacios naturales protegidos de la Unión Europea, a la que España aporta el 27% de su superficie. La exposición de motivos sigue con aquello de promover una actividad sostenible (en este caso el turismo de naturaleza), compatibilizando conservación del entorno y mejora de las condiciones socioeconómicas de las poblaciones rurales, etc, etc. Una coletilla "biensonante" que actualmente se coloca "por defecto" en casi todo proyecto o programa que tiene cualquier tipo de afección sobre el medio natural.


Sin embargo, este Plan, elaborado entre el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y el Ministerio de Industria, Energía y Turismo, se ha aprobado a toda prisa y evitando a conciencia la exposición pública y la participación ciudadana. Sin presentarlo para su evaluación al Consejo Asesor de Medio Ambiente (CAMA), que es el órgano consultivo en materia de políticas ambientales por el que deben pasar este tipo de planificaciones. Un órgano formado por las principales entidades y organizaciones representativas de los intereses sociales y ambientales del estado: ecologistas y conservacionistas, empresariales, sindicales, agrarias, de consumidores y administraciones locales. Tampoco cuenta dicho Plan con una Evaluación Ambiental, que también debería abrirse a la participación pública, que valore adecuadamente su idoneidad, impacto en el medio natural y socioeconómico, y las posibles alternativas.


Esta forma de saltarse la evaluación crítica del Plan de Turismo de Naturaleza hace pensar que los objetivos reales del mismo no son tan idílicos ni tan "de interés general" como se plantean. Apunta, más bien, a que desde el Consejo de Ministros saben que iban a encontrar rechazo y oposición, de modo que intentan de nuevo silenciarlos aprobando el Plan unilateralmente y a la carrera.


Pero no sólo las formas les delatan. Antecedentes como el impulso a la navegación de embarcaciones turísticas por el corazón de la reserva integral del Parque Nacional de Monfragüe, la zona más sensible para las especies amenazadas y en peligro de extinción que atesora esta joya de nuestros bosques mediterráneos. La desclasificación de espacios protegidos en Castilla-La Mancha o su intento en Baleares. La aprobación de superficies protegidas mínimas, más vinculadas a servir de marco promocional de nuevos proyectos inmobiliarios que a la conservación de la naturaleza, como ha sucedido en la Comunidad Valenciana. O la nueva Ley de Costas, que prepara el terreno para volver a ocupar y construir masivamente el litoral en cuanto la coyuntura económica lo permita, dan una idea de la visión que tiene este Gobierno sobre el turismo de naturaleza y la gestión de los espacios naturales protegidos.


De hecho, no hay más que ver su desinterés en la Red Natura 2000, esa misma red de espacios naturales protegidos cuya "puesta en valor para actividades de turismo" es el objetivo de este Plan Sectorial. 2012 era la fecha tope fijada por la legislación europea para que los espacios protegidos que forman parte de la Red Natura tuviesen aprobados los correspondientes planes de gestión. Actualmente sólo el 11% de ellos cuenta con dicho plan. Pero es que, además, muchos de estos planes no son adecuados ni garantizan en absoluto la conservación de los valores naturales por los que fueron declarados dichos espacios. Por otra parte, también se ha desatendido la adecuada financiación de la Red Natura 2000; ni siquiera se han aprovechado los Fondos Europeos que podrían aplicarse si se gestionasen correctamente, de modo que ésta sigue siendo una red de espacios naturales protegidos prácticamente sólo sobre el papel. La principal inversión ha consistido en poner en marcha una campaña publicitaria, que puede estar bien desde el punto de vista de dar a conocer la existencia y valores de la Red Natura 2000, pero en la cual no caben prácticamente contenidos críticos o reivindicativos, llegando incluso a reducir la "participación" o apoyo de los ciudadanos a la citada red a un simple gesto simbólico: hacerse una foto formando una mariposa con las manos.


Por todo ello, cabe andar con ojo, pues lo más probable es que este Plan Sectorial de Turismo de Naturaleza y Biodiversidad, más que una "puesta en valor" de la Red Natura 2000 venga a ser en realidad una "puesta en explotación" al servicio de los intereses particulares del sector turístico. Otro de esos marcos legales que tienen el objetivo de eliminar cualquier tipo de barreras para favorecer la generación de negocio a cualquier precio, incluso a costa de los valores ambientales y socioeconómicos con los que dice querer compatibilizarse. Otra oportunidad perdida para desarrollar adecuadamente un turismo de naturaleza responsable, enriquecedor y realmente sostenible.



2 comentarios:

Stertor dijo...

Si alguien aún no se ha enterado de que España es el cortijo del PP (por herencia) y del PSOE (por ambición) es que tiene un serio problema neuronal. Lo demás,excusas

Ecotur dijo...

Los segundos han conseguido de forma eficiente crear el marco legal y atraer los dineros de Europa para disponer hoy del mayor espacio "protegido" en Europa expulsando el sector agrario campesino, y los primeros para explotar ahora ese cortijo con marchamo verde para vender turismo insostenible creado o por venir