30 abril 2016

Canción de pájaros en la madrugada


30/4/2016. En los años ochenta, el productor y ambientalista británico Chris Baines invitó a todo el mundo a celebrar su fiesta de cumpleaños, el día 1 de mayo, saliendo al campo a las cuatro de la madrugada para disfrutar juntos del "coro del alba". Se trata del concierto que diariamente nos ofrecen las aves compuesto por la sucesión y suma de cantos territoriales y nupciales de las distintas especies, que se van incorporando o sucediendo desde pocas horas antes de las primeras luces del día y hasta bien entrada la mañana. En cada lugar el coro tiene un patrón particular que se repite diariamente en función de la diversidad de aves presentes, y según las preferencias de cada especie por una franja horaria determinada para emitir su canto: con aves más tempranas, que cantan en plena noche, otras que aguardan el asomo del día, otras al sol y otras más que cubren casi toda la sesión.


Aquella invitación pasó pronto de anécdota a evento local en Birmingham. Y, desde hace pocos años, gracias a un grupo de locos pajareros británicos, y ya hoy día con el respaldo de The WildLife Trusts, una de las principales organizaciones naturalistas y conservacionistas del Reino Unido, se ha convertido en una celebración a escala mundial con epicentro en el 1 de mayo: el International Dawn Chorus Day (IDCD) o Día Internacional del Coro del Alba. Un evento global en expansión que este año ha logrado su mayor alcance hasta el momento, con actos organizados en Europa, Norteamérica e incluso Australia. En España solamente hay un acto convocado, probablemente porque todavía no se conoce esta celebración. Es cuestión de difundirla, tal como hicimos desde 2011 con el Día Internacional de las Aves Migratorias, que comenzó con 3 actos inscritos y sin apoyo desde ninguna organización y que actualmente tiene amplio seguimiento en todo el país.


Estos eventos del IDCD consisten en una quedada durante la madrugada, normalmente a las 4 o 4,30 horas, en un lugar cercano y accesible, como puede ser un parque urbano o un bosquete cercano a la población. Se ha comprobado que las zonas arboladas, a ser posible en combinación con campos colindantes, son las que proporcionan una mayor variedad de "concertistas". Durante el evento se disfruta de los cantos de las distintas aves, del conjunto, se descubren los momentos de incorporación o descanso de cada especie, se aprende a reconocer a cada una de oído, y al final los participantes concluyen desayunando juntos. Y, por supuesto, se aprovecha para difundir los esfuerzos que se realizan para la conservación de las aves y la necesidad de apoyarlos.


Lo más extraordinario quizás sea que durante un día se den cita miles de personas en todo el mundo para escuchar, disfrutar y maravillarse juntos de la hermosa canción de las aves silvestres.


 ¿Quedamos mañana a las 4 de la madrugada para escuchar el coro del alba?

1 comentario:

Milano Negro dijo...

Ni te imaginas lo que me gusta ver amanecer y escuchar ese coro de pajaritos. En esta Soria rural casi despoblada y llena de bosques, campos y setos es extraordinaria la variedad de trinos que se escuchan.